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Leonor Macías
Este Máster me ha ayudado a volver a conectar con el mundo laboral pues he conseguido seguir formándome y actualizando mis conocimientos
H. Sevilla
Bajo mi punto de vista es un curso muy cómodo, da pie a organizar los horarios según convenga, y muy práctico, ya que te sitúa en todo momento en posibles situaciones y problemas que puedan surgir durante tu trabajo.
Ramón
Estoy muy satisfecho con el máster elegido en instituto serca por la gran oportunidad que me supone para mi vida laboral. Me estoy especializando en trastornos del lenguaje y la audición y aprendiendo cómo actuar ante ellos. Por otro lado la intervención psicopedagógica me está aportando un valor muy importante a la hora de abordar problemáticas diarias en el aula. El centro muy profesional.
Pilar
Máster completo y materiales bien estructurados y amplios. Me ha gustado mucho la organización de los módulos en el máster y la claridad de los contenidos
Estefanía, Sanchez
Me ha resultado bastante interesante este máster, he aprendido mucho y también me ha servido para reciclarme tanto a nivel personal como laboral.
Maca
Finalicé el Máster en Trastorno del Espectro Autista y me ha aportado muchos conocimientos través de un amplio y novedoso temario y una serie de actividades y casos prácticos que he ido desarrollando a través de mi formación.
Claudia Bastón
Con este máster he conseguido especialización en dos ámbitos y me ha resultado cómodo de realizar, así mismo he podido compaginarlo con el resto de mis ocupaciones por lo que para mí ha sido todo un acierto
Noemí
El temario de los diferentes módulos estudiados en el máster ha sido muy satisfactorio, y considero que he aprendido mucho con él, sobre todo la aplicación de la intervención en diversos casos
Teo Verdugo
Por mi parte genial el Máster y genial el centro. He quedado bastante satisfecho con la formación. En mi caso lo recomendaría

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Las adicciones sin sustancia, también conocidas como adicciones comportamentales, han surgido como un desafío importante para los profesionales de la salud mental en las últimas décadas. A diferencia de las adicciones a sustancias, estas se caracterizan por la compulsión hacia actividades o comportamientos específicos, que pueden volverse tan perjudiciales y disruptivos como las drogas o el alcohol. ¿Qué son las adicciones sin sustancia? Según la Asociación Americana de Psiquiatría, se definen como "comportamientos repetitivos y persistentes que se vuelven el foco principal de la vida de una persona, a pesar de las consecuencias negativas" (APA, 2013). Estas adicciones pueden manifestarse en una amplia gama de actividades, como el juego, las compras, el sexo, el ejercicio, el uso de internet y la alimentación, entre otras. A pesar de no involucrar el consumo de sustancias, comparten muchas características con las adicciones a drogas, incluyendo la pérdida de control, la tolerancia, la abstinencia y la interferencia con la vida diaria (Grant et al., 2010). Además, a menudo se caracterizan por la preocupación persistente por la actividad, los intentos fallidos de reducir o detener el comportamiento y la continuación del mismo a pesar de las consecuencias adversas. Es importante destacar que, aunque algunas actividades como el juego, las compras o el uso de internet pueden ser parte de un estilo de vida saludable, se convierten en adicciones cuando comienzan a dominar la vida de una persona y causar daño significativo en su bienestar y funcionamiento diario. Tipos de adicciones sin sustancias más comunes Algunas de las adicciones sin sustancia más prevalentes incluyen: Juego patológico: La adicción al juego se caracteriza por la necesidad compulsiva de apostar, a pesar de las consecuencias negativas en la vida personal, familiar y financiera. Las personas con trastorno de juego patológico a menudo experimentan pensamientos obsesivos sobre el juego, tolerancia (necesidad de apostar más para lograr la misma emoción) y síntomas de abstinencia cuando intentan dejar de jugar. Adicción a las compras: Las personas con adicción a las compras experimentan un deseo incontrolable de adquirir bienes, a menudo más allá de sus medios económicos. Esta adicción puede manifestarse como compras compulsivas, acumulación de deudas y ocultamiento de las compras a familiares y amigos. Adicción al sexo: La adicción al sexo implica una preocupación obsesiva con la actividad sexual, que puede llevar a comportamientos de riesgo y problemas en las relaciones interpersonales. Las personas con adicción al sexo pueden experimentar impulsos sexuales intensos, dificultad para controlar los pensamientos y comportamientos sexuales, y consecuencias negativas como la pérdida de relaciones, problemas laborales y riesgos para la salud. Adicción al ejercicio: Aunque el ejercicio es generalmente beneficioso para la salud, algunas personas pueden desarrollar una obsesión por la actividad física, lo que puede resultar en lesiones y desequilibrios en otras áreas de la vida. La adicción al ejercicio se caracteriza por la necesidad compulsiva de hacer ejercicio, la preocupación excesiva por la actividad física y la continuación del ejercicio a pesar de las lesiones o el agotamiento. Adicción a internet: La adicción a internet abarca una amplia gama de comportamientos en línea, como el uso excesivo de las redes sociales, los juegos en línea y la pornografía. Las personas con adicción a internet pueden experimentar preocupación constante por las actividades en línea, deterioro de las relaciones y responsabilidades en la vida real, y síntomas de abstinencia cuando no pueden acceder a internet. Factores de riesgo y vulnerabilidades Varios factores pueden contribuir al desarrollo de adicciones sin sustancia, incluyendo: Predisposición genética: Estudios sugieren que ciertos rasgos genéticos pueden aumentar la vulnerabilidad a las adicciones comportamentales. La investigación ha identificado variaciones genéticas en los sistemas de neurotransmisores, como la dopamina y la serotonina, que pueden influir en la susceptibilidad a las adicciones. Trastornos mentales coexistentes: Las personas con trastornos como la depresión, la ansiedad y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) tienen un mayor riesgo de desarrollar dependencia sin sustancia (Chamberlain et al., 2016). Estos trastornos pueden aumentar la vulnerabilidad a las adicciones comportamentales al influir en la impulsividad, la regulación emocional y los mecanismos de recompensa del cerebro. Factores ambientales y sociales: El estrés, el trauma y la influencia de los pares pueden contribuir a la aparición de adicciones comportamentales. Los eventos estresantes de la vida, como el abuso, la negligencia o la pérdida, pueden aumentar el riesgo de desarrollarlas como mecanismo de afrontamiento desadaptativo. Además, la exposición a entornos sociales que normalizan o promueven comportamientos adictivos puede influir en el desarrollo de adicciones sin sustancia. Consecuencias en la vida de las personas Las adicciones sin sustancia pueden tener un impacto significativo en la vida de las personas afectadas, incluyendo: Deterioro de las relaciones interpersonales: Pueden llevar a conflictos y rupturas en las relaciones familiares y de pareja. La preocupación excesiva por la actividad adictiva puede resultar en negligencia de las responsabilidades y compromisos, erosionando la confianza y la intimidad en las relaciones. Problemas financieros: Algunas como el juego patológico y las compras compulsivas pueden resultar en deudas abrumadoras y dificultades económicas. Las personas con estas adicciones pueden gastar cantidades excesivas de dinero en la actividad adictiva, descuidar las facturas y las obligaciones financieras, y enfrentar problemas legales relacionados con las deudas. Consecuencias laborales y académicas: El tiempo y la energía dedicados a la actividad adictiva pueden afectar negativamente el desempeño en el trabajo o los estudios. Las personas con estas dependencias pueden experimentar disminución de la productividad, absentismo, conflictos con compañeros y supervisores, y riesgo de pérdida del empleo o fracaso académico. Problemas de salud física y mental: Pueden contribuir a la aparición de trastornos de ansiedad, depresión y problemas de salud relacionados con el estrés. Por ejemplo, la adicción al ejercicio puede llevar a lesiones por uso excesivo, trastornos alimentarios y agotamiento, mientras que la adicción a internet puede estar asociada con problemas de sueño, dolor de cuello y espalda, y aislamiento social. Prevención y detección temprana La prevención y la detección temprana son claves para abordarlas. Algunas estrategias incluyen: Educación y concienciación: Informar al público sobre los riesgos y las señales de advertencia puede ayudar a prevenir su desarrollo y promover la búsqueda de ayuda. Los programas educativos en escuelas, universidades y comunidades pueden abordar los mitos y estigmas asociados con las adicciones sin sustancia, y proporcionar información sobre los recursos de tratamiento disponibles. Cribado en atención primaria: Los profesionales de la salud pueden utilizar herramientas de cribado para identificar a las personas en riesgo de desarrollar estos problemas. La incorporación de preguntas sobre los comportamientos adictivos en las evaluaciones de salud rutinarias puede ayudar a detectar problemas en sus primeras etapas y facilitar la intervención temprana. Programas de prevención en escuelas y universidades: La implementación de programas educativos y de habilidades para la vida puede ayudar a los jóvenes a desarrollar estrategias de afrontamiento saludables y reducir el riesgo de adicciones comportamentales. Estos programas pueden enseñar habilidades de regulación emocional, resolución de problemas y toma de decisiones, así como promover actividades alternativas saludables. Enfoques terapéuticos El tratamiento a menudo implica una combinación de enfoques terapéuticos, incluyendo: Terapia cognitivo-conductual (TCC): La TCC ayuda a las personas a identificar y modificar los pensamientos y comportamientos problemáticos asociados con la adicción. A través de técnicas como la reestructuración cognitiva, la exposición gradual y la prevención de recaídas, la TCC puede ayudar a las personas a desarrollar estrategias de afrontamiento saludables y reducir los comportamientos adictivos. Terapia de grupo: Los grupos de apoyo y terapia pueden proporcionar un espacio seguro para compartir experiencias, aprender habilidades de afrontamiento y recibir apoyo de personas que enfrentan desafíos similares. La terapia de grupo puede ayudar a reducir el aislamiento y el estigma asociados con las adicciones sin sustancia, y fomentar un sentido de comunidad y responsabilidad compartida en el proceso de recuperación. Entrenamiento en mindfulness: Las prácticas de mindfulness pueden ayudar a las personas a manejar los impulsos y las emociones asociadas con las adicciones comportamentales. A través de la atención plena y la aceptación sin juicio de los pensamientos y sensaciones, el mindfulness puede ayudar a reducir la reactividad emocional y aumentar la capacidad de tomar decisiones conscientes. Tratamiento de trastornos coexistentes: Abordar los trastornos mentales subyacentes, como la depresión y la ansiedad, es esencial para el tratamiento exitoso de las adicciones sin sustancia. El tratamiento integrado de los trastornos coexistentes puede mejorar los resultados al abordar las complejas interacciones entre las adicciones comportamentales y los problemas de salud mental. Conviértete en un experto en prevención y tratamiento de adicciones Si eres un profesional de la salud mental o un educador interesado en profundizar tus conocimientos y habilidades en este campo, te invitamos a explorar nuestro Máster en Prevención y Tratamiento de Adicciones. Este programa integral te proporcionará las herramientas y las estrategias más actualizadas para abordar tanto las adicciones a sustancias como sin sustancia. A lo largo del máster, aprenderás sobre los factores biológicos, psicológicos, sociales y genéticos que contribuyen al desarrollo de las adicciones, así como las estrategias de prevención y tratamiento más efectivas. Además, tendrás la oportunidad de explorar temas emergentes como las ciberadicciones y las adicciones comportamentales, y de desarrollar habilidades prácticas para la inclusión social de personas con trastornos adictivos.
En un sistema penal que a menudo se enfoca en el castigo y la retribución, la justicia restaurativa emerge como un enfoque alternativo prometedor. Esta filosofía busca reparar el daño causado por el delito, involucrando activamente a las víctimas, los delincuentes y la comunidad en el proceso de rehabilitación y reintegración. ¿Qué es la justicia restaurativa? Es un enfoque que se centra en la rehabilitación de los delincuentes a través de la reconciliación con las víctimas y la comunidad. Como explica el Dr. Howard Zehr, pionero en este campo, "la justicia restaurativa ve el crimen como algo más que infringir la ley – reconoce que los delitos causan daños a las personas, las relaciones y la comunidad. Por lo tanto, busca la reparación de ese daño y la restauración de las relaciones en la medida de lo posible". A diferencia del sistema de justicia tradicional, que se enfoca principalmente en castigar al delincuente, este enfoque busca abordar las necesidades de todas las partes involucradas. Esto incluye ofrecer apoyo y compensación a las víctimas, mientras se trabaja con los delincuentes para fomentar la responsabilidad, la empatía y la rehabilitación. Principios fundamentales de la justicia restaurativa Se basa en varios principios clave: El delito causa daños y la justicia debe enfocarse en reparar ese daño. Las personas más afectadas por el delito deben tener la oportunidad de participar plenamente en el proceso de justicia. La responsabilidad del delincuente implica comprender el impacto de sus acciones y tomar medidas para reparar el daño. Al aplicar estos principios, se busca crear un ambiente donde las víctimas se sientan escuchadas y respetadas, los delincuentes asuman la responsabilidad de sus acciones y la comunidad se involucre en el proceso de sanación y reintegración. Prácticas de justicia restaurativa Existen diversas prácticas que se aplican en diferentes contextos, tales como: Conferencias de justicia restaurativa En estas reuniones, las víctimas, los delincuentes y sus respectivos apoyos se reúnen con un facilitador capacitado para discutir el delito y sus consecuencias. El objetivo es brindar a las víctimas la oportunidad de expresar su experiencia y permitir que los delincuentes comprendan el impacto de sus acciones. Juntos, desarrollan un plan para reparar el daño y prevenir futuros delitos. Círculos de paz Los círculos de paz involucran a un grupo más amplio de participantes, incluyendo miembros de la comunidad, para abordar conflictos y problemas que afectan a todos. Estos círculos promueven el diálogo, la comprensión y la búsqueda de soluciones consensuadas. Paneles de impacto de víctimas En estos paneles, las víctimas comparten sus experiencias con un grupo de delincuentes, no necesariamente responsables de su caso específico. El objetivo es promover la empatía y la comprensión de las consecuencias del delito en la vida de las víctimas. Beneficios de la justicia restaurativa Este enfoque ofrece numerosos beneficios para las víctimas, los delincuentes y la sociedad en general: Empoderamiento de las víctimas: Al participar activamente en el proceso de justicia, las víctimas tienen la oportunidad de hacer oír su voz, obtener respuestas y encontrar un cierre. Reducción de la reincidencia: Los programas de justicia restaurativa han demostrado ser efectivos en la reducción de las tasas de reincidencia. Un estudio encontró que los delincuentes que participaron en conferencias de justicia restaurativa tenían un 27% menos de probabilidades de reincidir en comparación con aquellos que no participaron. Ahorro de costos: Al reducir la reincidencia y evitar los costos asociados con el encarcelamiento, puede generar ahorros significativos para el sistema de justicia penal. Fortalecimiento de la comunidad: Fomenta la participación de la comunidad en el proceso de justicia, lo que puede conducir a una mayor cohesión social y una mejor comprensión de las causas subyacentes del delito. Desafíos y consideraciones A pesar de sus beneficios, también enfrenta desafíos y requiere consideraciones cuidadosas: Participación voluntaria: Para que sea efectiva, todas las partes deben participar de manera voluntaria y de buena fe. No se debe coaccionar a las víctimas o a los delincuentes a participar. Capacitación de facilitadores: Los facilitadores de justicia restaurativa deben recibir capacitación adecuada para manejar las complejas dinámicas emocionales y garantizar un proceso seguro y productivo. Selección de casos: No todos los casos son adecuados. Es importante evaluar cuidadosamente cada situación y considerar factores como la seguridad de las víctimas, la asunción de responsabilidad por parte del delincuente y la gravedad del delito. El futuro de la justicia restaurativa A medida que este enfoque gana terreno, es importante continuar investigando y refinando sus prácticas. Esto incluye el desarrollo de estándares y directrices claras, la capacitación rigurosa de facilitadores y la educación del público sobre los beneficios y limitaciones de este enfoque. Además, es crucial integrarla en un sistema de justicia penal más amplio, reconociendo que no es una solución única para todos los problemas. Como señala el profesor John Braithwaite, "la justicia restaurativa no es un sustituto del sistema de justicia penal tradicional, sino un complemento valioso que puede ayudar a humanizar y mejorar la forma en que respondemos al delito". ¿Quieres profundizar en la Justicia Restaurativa y la Criminología? Si este artículo ha despertado tu interés y deseas adquirir un conocimiento más profundo sobre este y otros temas relacionados con la Criminología, te invitamos a explorar nuestro Máster en Conducta Delictiva y Criminología Online. Este Título Propio de Postgrado de la Universidad San Jorge de Zaragoza te brindará una formación integral en el análisis de la conducta delictiva, la investigación criminal y las nuevas tendencias en Criminología, incluyendo un módulo dedicado a la Justicia Restaurativa y la mediación penal. No pierdas la oportunidad de convertirte en un experto en este fascinante campo y adquirir las herramientas necesarias para contribuir a la construcción de un sistema de justicia más humano y efectivo.
En las últimas décadas, la Neuropsicología ha emergido como una disciplina clave para entender el desarrollo del cerebro infantil. Con sus herramientas y enfoques únicos, los neuropsicólogos están arrojando nueva luz sobre cómo los niños piensan, aprenden y se comportan. En este artículo, exploramos las claves de la evaluación neuropsicológica en la infancia y su importancia para apoyar el desarrollo saludable de los niños. ¿Qué es la evaluación neuropsicológica infantil? La evaluación neuropsicológica infantil es un proceso exhaustivo que utiliza pruebas y observaciones estandarizadas para medir varias funciones cognitivas, incluyendo la atención, la memoria, el lenguaje, las habilidades visoespaciales y las funciones ejecutivas. Como explica la Dra. Susan Harran, neuropsicóloga pediatra del Hospital Infantil de Boston, "La evaluación neuropsicológica nos permite crear un perfil detallado de las fortalezas y debilidades cognitivas de un niño, lo que puede guiar las intervenciones y apoyos efectivos". Herramientas clave en la evaluación neuropsicológica infantil Algunas de las herramientas más comúnmente utilizadas incluyen: Escala de Inteligencia de Wechsler para Niños (WISC): Esta batería de pruebas, actualmente en su quinta edición (WISC-V), evalúa las habilidades cognitivas generales y específicas en niños de 6 a 16 años. La WISC-V consta de 15 subtests que miden cinco dominios cognitivos: Comprensión Verbal, Razonamiento Visoespacial, Memoria de Trabajo, Velocidad de Procesamiento y Razonamiento Fluido. Los puntajes de estos subtests se utilizan para calcular un Cociente Intelectual Total (CIT) y puntajes de índice para cada dominio. La WISC es ampliamente considerada como el "estándar de oro" para la evaluación de la inteligencia en niños y es una herramienta esencial en la evaluación neuropsicológica pediátrica. Evaluación Neuropsicológica Infantil (ENI): Esta batería, desarrollada específicamente para poblaciones de habla hispana, evalúa un amplio rango de funciones cognitivas en niños de 5 a 16 años . La ENI consta de 12 subtests que evalúan nueve dominios: Atención, Habilidades Construccionales, Memoria (Codificación y Evocación Diferida), Percepción, Habilidades Metalingüísticas, Habilidades Espaciales, Habilidades Conceptuales, Habilidades Gráficas y Funciones Ejecutivas. La ENI es una de las pocas baterías neuropsicológicas completas desarrolladas y normadas específicamente para niños hispanohablantes, lo que la convierte en una herramienta valiosa para los neuropsicólogos que trabajan con estas poblaciones. Behavioral Rating Inventory of Executive Function (BRIEF): Este cuestionario, completado por padres y maestros, evalúa las funciones ejecutivas de los niños en entornos cotidianos. El BRIEF está disponible en versiones para preescolares (BRIEF-P, para niños de 2 a 5 años) y escolares (BRIEF, para niños de 5 a 18 años). Evalúa ocho aspectos de la función ejecutiva: Inhibición, Flexibilidad, Control Emocional, Iniciación, Memoria de Trabajo, Planificación/Organización, Organización de Materiales y Monitoreo. Los puntajes del BRIEF proporcionan una valiosa perspectiva sobre cómo las habilidades (o dificultades) de función ejecutiva de un niño impactan su funcionamiento en el "mundo real", complementando los datos obtenidos de las pruebas neuropsicológicas de desempeño. Como señala el Dr. David Johnson, investigador principal del Proyecto de Evaluación Neuropsicológica del Desarrollo, "Estas herramientas nos permiten no solo identificar dificultades, sino también monitorear el progreso a lo largo del tiempo y evaluar la efectividad de las intervenciones". El papel de la neuroimagen en la evaluación neuropsicológica Además de las pruebas estandarizadas, los avances en neuroimagen están proporcionando nuevos insights en la evaluación neuropsicológica infantil. Técnicas como la resonancia magnética funcional (fMRI) y la electroencefalografía (EEG) pueden revelar patrones de actividad cerebral asociados con varias funciones cognitivas. Como explica la Dra. Emily Moran, directora del Laboratorio de Neuroimagen del Desarrollo en la Universidad de California, San Francisco, "La neuroimagen nos permite ver el cerebro en acción durante tareas cognitivas, lo que puede ayudarnos a entender mejor los mecanismos neuronales subyacentes a las dificultades de aprendizaje y comportamiento". Aplicaciones clínicas y educativas Los resultados de la evaluación neuropsicológica pueden tener aplicaciones de largo alcance en contextos clínicos y educativos. Por ejemplo: Diagnóstico de trastornos del neurodesarrollo: La evaluación neuropsicológica es una herramienta valiosa para diagnosticar trastornos del neurodesarrollo como el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH), el Trastorno del Espectro Autista (TEA) y los trastornos específicos del aprendizaje, como la dislexia, la discalculia y la disgrafía. Al identificar patrones específicos de fortalezas y debilidades cognitivas, los neuropsicólogos pueden ayudar a diferenciar estos trastornos de otras condiciones y guiar las decisiones de tratamiento. Planificación de intervenciones: Los perfiles neuropsicológicos detallados obtenidos a través de la evaluación pueden ser utilizados para desarrollar planes de intervención cognitiva y conductual altamente individualizados. Al comprender las áreas específicas de dificultad de un niño, los terapeutas pueden seleccionar y adaptar las técnicas de intervención para abordar estas dificultades de manera más efectiva, mientras que también aprovechan las fortalezas del niño. Acomodaciones educativas: Los resultados de la evaluación neuropsicológica pueden proporcionar la documentación necesaria para justificar acomodaciones educativas para niños con dificultades de aprendizaje o de atención. Estas acomodaciones pueden incluir tiempo extra en los exámenes, un ambiente de prueba reducido en distracciones, instrucciones orales además de escritas, o el uso de tecnología de asistencia. Al igualar el campo de juego para estos estudiantes, las acomodaciones basadas en la neuropsicología pueden promover el éxito académico y prevenir la frustración y la baja autoestima que a menudo acompañan a las dificultades no tratadas. Como destaca la Dra. Karen Levy, profesora de Educación Especial en la Universidad de Maryland, "La evaluación neuropsicológica es una herramienta invaluable para asegurar que los niños con dificultades reciban los apoyos que necesitan para tener éxito en la escuela y en la vida". Desafíos y direcciones futuras A pesar de sus muchos beneficios, la evaluación neuropsicológica infantil también enfrenta desafíos. Uno de los mayores es la escasez de neuropsicólogos pediátricos, especialmente en áreas rurales y de bajos recursos. Además, muchas familias pueden tener dificultades para acceder a estos servicios debido a barreras financieras o de seguro. Para abordar estos desafíos, los investigadores están explorando maneras de hacer que la evaluación sea más accesible y eficiente. Por ejemplo, algunos están desarrollando baterías de pruebas computarizadas que pueden administrarse de forma remota. Otros están investigando el uso de la inteligencia artificial para analizar datos de neuroimagen y generar perfiles cognitivos. Especialízate en Neuropsicología Clínica Si eres un profesional de la salud mental o de la educación interesado en profundizar tus conocimientos en este fascinante campo, te invitamos a explorar nuestro Máster en Neuropsicología Clínica Online. Este programa de vanguardia te proporcionará las habilidades y conocimientos necesarios para aplicar los principios de la Neuropsicología en tu práctica clínica o educativa. Con un enfoque riguroso, nuestro máster te preparará para marcar una diferencia real en las vidas de los niños y sus familias. No pierdas esta oportunidad de ser parte de la próxima generación de expertos en Neuropsicología Infantil. ¡Matricúlate hoy en nuestro y comienza tu viaje hacia una carrera gratificante y impactante!
El ciberbullying, o acoso cibernético, se ha convertido en una amenaza real para niños, adolescentes y jóvenes de todo el mundo. A medida que la tecnología avanza y las redes sociales se vuelven cada vez más omnipresentes, el acoso ha trascendido los límites físicos para adentrarse en el mundo virtual y es crucial comprender las particularidades de este fenómeno y desarrollar estrategias efectivas para enfrentarlo desde las escuelas y las familias. ¿Qué es el ciberbullying? Se define como el uso de tecnologías digitales para acosar, amenazar, avergonzar o humillar a otra persona de manera deliberada y repetitiva. Según un informe de UNICEF, 1 de cada 3 jóvenes en 30 países ha sido víctima de este acoso, lo que demuestra la magnitud global de este problema. A diferencia del acoso tradicional, el bullying virtual puede ocurrir las 24 horas del día, los 7 días de la semana, trascendiendo los límites físicos y temporales. Además, el anonimato que ofrece internet puede hacer que los acosadores se sientan más desinhibidos y agresivos en sus ataques. Formas de bullying cibernético Puede manifestarse de diversas maneras, entre las que se incluyen: Insultos y humillaciones a través de mensajes de texto, publicaciones en redes sociales o correos electrónicos. Difusión de rumores o información personal sin consentimiento, con el objetivo de avergonzar o dañar la reputación de la víctima. Suplantación de identidad para hacer publicaciones o enviar mensajes hirientes en nombre de la víctima. Exclusión deliberada de grupos o actividades en línea. Amenazas o chantaje a través de medios digitales. Consecuencias del ciberbullying Las víctimas de ciberbullying pueden sufrir una serie de consecuencias negativas a nivel emocional, psicológico y social. Según un estudio publicado en la revista Journal of School Health, las víctimas tienen un mayor riesgo de sufrir depresión, ansiedad, baja autoestima y pensamientos suicidas. Además, el acoso cibernético puede afectar el rendimiento académico de las víctimas y su capacidad para relacionarse con otros en el entorno escolar. En casos extremos, ha llevado a algunos jóvenes a quitarse la vida, como en el caso de Amanda Todd, una adolescente canadiense que se suicidó después de sufrir años de acoso online. Estrategias de prevención en las escuelas Las escuelas desempeñan un papel crucial en la prevención y el abordaje del acoso en línea. Algunas estrategias efectivas incluyen: Educación y concientización: Es fundamental educar a los estudiantes sobre el uso responsable de la tecnología y las consecuencias del acoso online. Los programas de prevención deben abordar temas como la empatía, el respeto en línea y la ciudadanía digital. Políticas claras: Las escuelas deben establecer políticas claras contra esta problemática, que incluyan definiciones, consecuencias y procedimientos de denuncia. Estas políticas deben ser comunicadas a estudiantes, padres y personal escolar. Capacitación docente: Los educadores deben estar capacitados para reconocer señales de acoso y saber cómo intervenir de manera efectiva. Además, deben fomentar un ambiente de confianza en el que los estudiantes se sientan seguros para reportar incidentes. Colaboración con las familias: Las escuelas deben trabajar en estrecha colaboración con las familias para abordar esta problemática. Esto incluye educar a los padres sobre el tema, mantener una comunicación abierta y brindar recursos y apoyo cuando sea necesario. El papel de las familias Las familias también tienen un rol fundamental en la prevención y el abordaje del ciberbullying. Algunas estrategias que los padres pueden implementar incluyen: Diálogo abierto: Es crucial mantener una comunicación abierta y honesta con los hijos sobre su vida en línea. Los padres deben mostrar interés y estar dispuestos a escuchar sin juzgar. Supervisión: Si bien es importante respetar la privacidad de los hijos, los padres deben supervisar su actividad en línea y establecer límites saludables en cuanto al uso de dispositivos y redes sociales. Educación en valores: Los padres deben inculcar valores como el respeto, la empatía y la responsabilidad en el mundo digital. Esto incluye enseñar a los hijos a tratar a los demás con amabilidad y a pensar antes de publicar o compartir contenido. Apoyo emocional: Si un hijo es víctima de ciberbullying, los padres deben brindar apoyo emocional y buscar ayuda profesional si es necesario. Es importante validar los sentimientos de la víctima y trabajar juntos para encontrar soluciones. Recursos y apoyo Existen diversos recursos y organizaciones que brindan apoyo y orientación a víctimas y sus familias. Algunos de ellos incluyen: Fundación ANAR: Ofrece un teléfono de ayuda para niños y adolescentes en situaciones de riesgo, incluyendo casos de ciberbullying, y proporciona orientación y apoyo emocional. Pantallas Amigas: Es una iniciativa que promueve el uso seguro y saludable de las nuevas tecnologías y la prevención del ciberbullying, ofreciendo recursos educativos y campañas de sensibilización. Ciberbullying Research Center: Ofrece investigaciones, recursos educativos y consejos para prevenirlo y abordarlo. Stopbullying.gov: Proporciona información, estrategias de prevención y recursos para víctimas y testigos. National Suicide Prevention Lifeline: Brinda apoyo emocional y recursos para personas en crisis, incluyendo aquellas afectadas por este tipo de acoso. Conviértete en un experto en la prevención y abordaje del acoso escolar Si eres un profesional de la educación o de la salud mental interesado en profundizar tus conocimientos y habilidades para enfrentar el acoso escolar y el ciberbullying, te invitamos a conocer nuestro Máster en Acoso Escolar y Mediación. Este programa te brindará las herramientas necesarias para comprender las bases teóricas del conflicto y la agresividad, analizar la dinámica del acoso entre iguales, implementar estrategias de prevención y detección, y aplicar técnicas de intervención y mediación en casos de acoso escolar. Con un enfoque integral, nuestro máster te preparará para ser un agente de cambio en la creación de entornos educativos seguros, inclusivos y libres de violencia.
El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) es la herramienta de referencia para los profesionales de la salud mental en la evaluación y diagnóstico de diversos trastornos, incluyendo aquellos relacionados con la sexualidad. En esta guía práctica, exploraremos los principales cambios y novedades en la clasificación de los trastornos sexuales en el DSM-5, así como orientaciones para su diagnóstico y tratamiento. Principales cambios en el DSM-5 La quinta edición del DSM introdujo modificaciones significativas en la categorización de los trastornos sexuales. Uno de los cambios más notables fue la eliminación del término "parafilia" como categoría diagnóstica, reemplazándolo por "trastorno parafílico". Esta modificación busca distinguir entre intereses sexuales atípicos que no causan malestar o disfunción (parafilias) y aquellos que sí lo hacen (trastornos parafílicos). Otro cambio relevante fue la reclasificación de la disforia de género, anteriormente conocida como trastorno de identidad de género, fuera del capítulo de trastornos sexuales. Ahora se encuentra en un capítulo propio, reconociendo que la incongruencia entre el género experimentado y el asignado al nacer no constituye necesariamente un trastorno mental. Trastornos del deseo sexual El DSM-5 fusionó el trastorno del deseo sexual hipoactivo y el trastorno por aversión al sexo en una única categoría: el trastorno del interés/excitación sexual femenino. Este cambio reconoce la dificultad para distinguir entre el deseo y la excitación en muchas mujeres, y se centra en la falta de interés y la ausencia de respuesta a los estímulos sexuales. En el caso de los hombres, se mantiene el diagnóstico de trastorno del deseo sexual hipoactivo masculino, caracterizado por una deficiencia o ausencia persistente de fantasías y deseo de actividad sexual. Trastornos de la excitación sexual El DSM-5 conserva el diagnóstico de trastorno de la erección en hombres, definido como la incapacidad repetida para lograr o mantener una erección suficiente para una actividad sexual satisfactoria. Sin embargo, se eliminó el requisito de que la disfunción esté presente en al menos el 75% de las ocasiones, reconociendo la variabilidad individual. En cuanto a las mujeres, se introdujo el trastorno de la excitación sexual femenina, que implica una reducción significativa o ausencia de respuesta de excitación sexual, incluyendo lubricación y sensaciones genitales. Trastornos del orgasmo El DSM-5 mantiene las categorías de trastorno del orgasmo femenino y trastorno del orgasmo masculino, caracterizados por una marcada demora, infrecuencia o ausencia de orgasmo tras una fase de excitación normal. Se eliminó el criterio de tiempo específico para considerar la presencia del trastorno, reconociendo la variabilidad individual y cultural. Trastornos sexuales por dolor El DSM-5 combina las categorías anteriores de dispareunia y vaginismo en un único diagnóstico: el trastorno de dolor genito-pélvico/penetración. Este trastorno se caracteriza por dificultades persistentes o recurrentes con la penetración vaginal, dolor genito-pélvico durante las relaciones sexuales o los intentos de penetración, miedo o ansiedad ante el dolor genito-pélvico, y tensión o contracción de los músculos del suelo pélvico durante los intentos de penetración. Trastornos parafílicos Como se mencionó anteriormente, el DSM-5 distingue entre parafilias y trastornos parafílicos. Para que una parafilia sea considerada un trastorno, debe causar malestar o deterioro significativo en el funcionamiento del individuo, o implicar daño o riesgo de daño a otros. Algunos de los trastornos parafílicos incluidos en el DSM-5 son: Trastorno voyeurista: Derivada de observar a personas desnudas o realizando actividades sexuales sin su consentimiento.Trastorno exhibicionista: Derivada de exponer los propios genitales a personas no dispuestas o sin su consentimiento.Trastorno frotteurista: Derivada de tocar o frotarse contra personas no dispuestas o sin su consentimiento.Trastorno de masoquismo sexual: Derivada de ser humillado, golpeado, atado o sometido a sufrimiento.Trastorno de sadismo sexual: Derivada de infligir sufrimiento psicológico o físico a otros. Consideraciones para el diagnóstico y tratamiento Al evaluar y diagnosticar trastornos sexuales, los profesionales de la salud mental deben tener en cuenta diversos factores, como la edad, el género, la cultura, la orientación sexual y las experiencias previas del individuo. Es fundamental realizar una evaluación exhaustiva que incluya aspectos médicos, psicológicos y sociales, y descartar posibles causas orgánicas de la disfunción sexual. El tratamiento de los trastornos sexuales suele implicar un enfoque multidisciplinario, que puede incluir psicoterapia, terapia de pareja, medicación y educación sexual. La terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser efectiva en el abordaje de muchos trastornos sexuales, ayudando a los pacientes a identificar y modificar pensamientos y comportamientos disfuncionales. Además, es crucial abordar los trastornos sexuales con empatía, comprensión y libre de juicios de valor. Los profesionales deben crear un ambiente seguro y de confianza donde los pacientes puedan expresar sus preocupaciones y trabajar hacia una vida sexual satisfactoria y saludable. El DSM-5 ha introducido cambios significativos en la clasificación y comprensión de los trastornos sexuales, reflejando los avances en la investigación y la práctica clínica. Como profesionales de la salud mental, es nuestro deber mantenernos actualizados sobre estos cambios y utilizarlos para brindar un mejor diagnóstico y tratamiento a nuestros pacientes. Al abordar los trastornos sexuales con conocimiento, empatía y un enfoque multidisciplinario, podemos ayudar a las personas a superar sus dificultades y disfrutar de una vida sexual plena y satisfactoria. Conviértete en un experto en sexología Si eres un profesional de la salud mental o un educador interesado en profundizar tus conocimientos sobre los trastornos sexuales y en adquirir las habilidades necesarias para brindar un abordaje integral y efectivo, te invitamos a explorar nuestro Máster en Sexología del Instituto Serca. Con un enfoque teórico-práctico y de la mano de un equipo docente experto, este máster te brindará las competencias necesarias para destacar en el campo de la sexología y marcar una diferencia en la vida de las personas que enfrentan dificultades sexuales.
Imagina a un niño que parece tener pilas inagotables, siempre en movimiento, saltando de una actividad a otra sin completar ninguna. O a un adolescente que parece estar en su propio mundo, luchando para concentrarse en clase y seguir instrucciones. Estos podrían ser signos de un desafío del neurodesarrollo que afecta a millones de personas en todo el mundo, un trastorno que no respeta edades y que puede persistir desde la infancia hasta la edad adulta. Los primeros indicios del TDAH: Cuando la inquietud se hace notar Los primeros signos de este trastorno pueden aparecer incluso antes de que el niño empiece a caminar. Bebés que parecen estar siempre en movimiento, que les cuesta conciliar el sueño o que lloran inconsolablemente pueden estar mostrando las primeras señales. A medida que el niño crece, estos indicios se hacen más evidentes. En la etapa preescolar, los pequeños pueden ser excesivamente activos, impulsivos y tener dificultades para mantener la atención en una tarea. Pueden tener rabietas frecuentes, cambios de humor repentinos y dificultades para relacionarse con sus compañeros. El desafío escolar: Cuando aprender se vuelve una lucha Es en la edad escolar cuando este trastorno suele hacerse más evidente. Los niños pueden tener dificultades para permanecer sentados en clase, seguir instrucciones y concentrarse en las tareas escolares. Su impulsividad puede llevarlos a hablar sin pensar, interrumpir a los demás y meterse en problemas con frecuencia. Estos desafíos no solo afectan su rendimiento académico, sino también sus relaciones sociales. Pueden tener dificultades para hacer y mantener amigos, ya que su comportamiento impulsivo y a veces agresivo puede alejar a sus compañeros. La turbulenta adolescencia: Navegando en aguas agitadas Si la infancia es un desafío para estos niños, la adolescencia puede ser una verdadera montaña rusa. Los cambios hormonales, el aumento de las demandas académicas y la presión social pueden exacerbar los síntomas y llevar a nuevos problemas. Los adolescentes pueden tener dificultades para organizarse, planificar y cumplir con los plazos escolares. Su impulsividad puede llevarlos a tomar decisiones arriesgadas, como experimentar con drogas o alcohol, o involucrarse en actividades peligrosas. Además, los problemas sociales pueden agravarse en la adolescencia. Los jóvenes pueden tener dificultades para leer las señales sociales, controlar sus emociones y mantener relaciones saludables con sus pares. La edad adulta: Nuevos retos, nuevas posibilidades Contrariamente a la creencia popular, este trastorno no desaparece al llegar a la edad adulta. De hecho, se estima que hasta el 60% de los niños con este diagnóstico seguirán experimentando síntomas significativos como adultos (Faraone, Biederman, & Mick, 2006). Los adultos pueden enfrentar desafíos en el trabajo, en las relaciones y en la gestión de las responsabilidades diarias. Pueden tener dificultades para mantener un empleo, llegando tarde o teniendo problemas para cumplir con los plazos. Sus relaciones personales pueden verse afectadas por su impulsividad, su desorganización y su dificultad para escuchar a los demás. Sin embargo, con el apoyo y las estrategias adecuadas, muchos adultos pueden aprender a gestionar sus síntomas y llevar vidas satisfactorias. La terapia cognitivo-conductual, la medicación y las estrategias de organización y planificación pueden ser herramientas valiosas en este proceso. Mirando hacia adelante El TDAH es un trastorno complejo que puede presentar desafíos a lo largo de la vida. Pero con una detección temprana, un diagnóstico preciso y un enfoque de tratamiento multimodal, las personas pueden aprender a navegar estos desafíos y alcanzar su máximo potencial. Es importante que sigamos investigando para comprender mejor las causas de este trastorno y desarrollar intervenciones cada vez más efectivas. Pero igual de importante es seguir educando al público, desmitificando los estereotipos y proporcionando apoyo y comprensión a los afectados y sus familias. Porque al final, detrás de cada niño inquieto, cada adolescente impulsivo y cada adulto luchando por mantener el enfoque, hay una persona con un potencial único. Y es nuestro trabajo como sociedad asegurarnos de que tengan la oportunidad de brillar. Conviértete en un experto Si eres un profesional de la salud mental o un educador interesado en profundizar tus conocimientos sobre el trastorno por déficit de atención con hiperactividad y adquirir las habilidades necesarias para ayudar a las personas con este desafío, te invitamos a explorar nuestro Máster en Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad online. Este programa te proporcionará una formación integral y actualizada, desde los fundamentos teóricos hasta las estrategias de intervención más efectivas en cada etapa de la vida. Referencias Faraone, S. V., Biederman, J., & Mick, E. (2006). The age-dependent decline of attention deficit hyperactivity disorder: a meta-analysis of follow-up studies. Psychological Medicine, 36(2), 159-165. https://doi.org/10.1017/S003329170500471X